viernes, 18 de enero de 2013

Capítulo 25

Antes del amanecer, Camila y Daniel, se arreglaron un poco y fueron al hotel en donde se hospedaban, pero la cosa no acabó ahí, ellos siguieron hasta que sus cuerpos se cansaron y el sueños se apoderó de ellos. Mucho después de las once, Daniel se levantó un poco cansado, se metió a al ducha y se relajó por un buen rato. Mientras lo hacía, pensaba en que sería bueno para regalarle a Camila y cuando iba saliendo del baño, se le ocurrió algo perfecto. Terminó de salir y la vio aun durmiendo, así que tenía el tiempo a su favor, se secó, se vistió, le dio un beso en los labios a Camila y bajó hasta el living del hotel. Al llegar, pidió a uno de los botones ayuda para ir a un lugar en que vendieran cosas hermosas y otras cosas, el botones, con mucho respeto le indicó las tiendas y los lugares. Daniel salió y al ver que no estaban muy lejos empezó a caminar y mientras veía se decía así mismo lo que él creía conveniente para regalarle a Camila. De repente, se detuvo en seco al ver un hermoso vestido blanco, entró a la tienda y sin importarle el precio, compró el vestido y los zapatos que le hacían juego con el mismo vestido; salió de la tienda y acto seguido fue a ver qué otras cosas podría comprar para su amada y para él

Después de una dos horas, Daniel pudo terminar de comprar todas las cosas necesarias para su gran sorpresa, una poca ropa para Camila (un vestido blanco, un traje de baño de dos piezas en color blanco con rojo y los zapatos en negro), una poca para el (un traje blanco, zapatos negros y un traje de baño negro con rojo) y una sorpresa muy especial para su amada mujer. Entró a la habitación y Camila no estaba, así que preparó la ropa de ella en la cama, le dejó una nota, sacó la ropa de él y otras cosas más y volvió a salir

En Aculco...

En la casa de Vivi, había una bomba atómica, estaban los cuatro niños de Camila y la pequeña Vivi jugando, estaban totalmente descontrolados, Camilo corría persiguiendo a Daniela, Agata peinaba a la pobre de Clarisa y Ximena y Viviana jugaban con sus muñecas. La pobre Clarisa, estaba sufriendo, Agata le jalaba el cabello muy fuerte

CLARISA: ¡Con cuidado, nena! Me duele
AGATA: Te estoy peinando con cuidado
CLARISA: Siiii claaaaaaroooooo…. ¡¡¡VIVIANAAA!!! ¡¡¡AUXILIO!!! (Gritando)
VIVI: (llega de la cocina) Hermana, no era necesario el grito para llamarme, con que dijeras Viviana era suficiente para escucharte
CLARISA: No, si no grite para llamarte a vos, lo hice porque esta nena me va a dejar calva
AGATA: ¡Mentira!
CLARISA: ¡Claro que sí! Me querés matar a la jalonasos
VIVI: (riendo) Bueno, ya, tranquila las dos
CLARISA: Eso lo decís, porque no sos vos a la que quieren arrancarle el cabello
AGATA: Mentira, tía Vivi
VIVI: Tranquila preciosa (la alza) Dentro de un ratito más vamos a comer, ¿sí?
AGATA: Si
VIVI: Bueno, ve y sigue jugando
CLARISA: ¡NO! Quédate vos con ella que yo me encargo de la comida
VIVI: ¿Le tienes miedo, grandulona?
CLARISA: ¿Miedo? No, ¡¡¡le tengo pavor!!!

Luis estaba en su cuarto del hotel, estaba mirando a televisión, estaba aburrido y no sabía que hacer, así que después de pensar un poco decidió llamar a Valentina, a ver si esta se dignaba a pasar un buen rato

LUIS: (toma el celular y marca) Se que no te harás del rogar… (Contestan)
DESCONOCIDO: Bueno…
LUIS: Valentina, por favor
DESCONOCIDO: ¿De parte…?
LUIS: ¡Pásemela!
VALENTINA: (en su casa, sale del baño) ¿Quién es?
DESCONOCIDO: No me quiere decir
VALENTINA: ¿Me permites? (él le da el celular) Luis (sin mucha importancia)
DESCONOCIDO: (corta la comunicación) ¿Y si mejor seguimos?
VALENTINA: (lo abraza) Me parece perfecto…
LUIS: (en su habitación) ¡Maldita Zorra!

Volviendo a Acapulco, Camila, después de una hora y un poco más en el bar de comida, subió a su recamara y su sorpresa fue encontrarse con la ropa en la cama y una nota pegada en la pared del cuarto que decía: Te espero en el muelle, no faltes. HORA: 4:00pm. Te amo. Camila vio la hora y para su suerte aun faltaba más de una hora y media para el encuentro con su esposo, así que, aprovecho y se fue a bañar inmediatamente para luego arreglar cada detalle. Daniel por su parte seguía ultimando detalles de lo que pretendía para su amada

DANIEL: (acomodando una fotografía) ¡Esto te va a encantar, vida mía!

Daniel se quedo mirando un poco la foto, eran ellos dos besándose en la Mal Querida, justo en frente de la fuente, la foto había quedado genial, hasta que uno de los jóvenes del servicio llego y lo saco de sus pensamientos

JOVEN: Señor, la recamara esta lista, la mesa para la comida igual
DANIEL: Muchas gracias
JOVEN: Si necesita algo más, puede avisarme
DANIEL: Si, necesito una última cosa

Daniel le explico detalle por detalle de lo que quería, le ordeno que fuera a comprar unas rosas hermosas y que pidiera que escribieran en una tarjeta un mensaje hermoso y el ramo lo llevara a la habitación 310, del hotel ‘‘Alba Suites Acapulco’’ parra Camila Monterde. Así fue, el muchacho salió inmediatamente a hacer el mandado y treinta minutos después estaba ya en la puerta de la habitación tocando

CAMILA: (salía del baño cuando sonaba la puerta) ¿Quién?
JOVEN: Entrega
CAMILA: (se puso la bata de dormir y abrió un poco) Si
JOVEN: ¿Camila Monterde?
CAMILA: Si, soy yo
JOVEN: (le ofrece el ramo) Para usted
CAMILA: Muchas gracias (lo toma y cierra la puerta. Lo pone en la mesa y agarra la tarjeta) ‘‘Te Amo Camila Monterde De Díaz’’

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